Hace unos días presentábamos a una de las mujeres que inspiran Mujer de LeyendaMarie Curie. Si has seguido el camino de la ciencia como ella, entonces escucharás e incluso promoverás con frecuencia quejas sobre la falta de oportunidades en tu país y la necesidad de marcharte a cualquier otro lugar del mundo para desarrollar tus ideas. Webs como precarios.org/ se hacen eco de esta realidad a diario. Personalmente, dediqué dos años de mi vida a la investigación básica en el campo de la ingeniería en España y saqué algunas conclusiones. Aunque no seas científica, si eres una mujer creativa te sentirás identificada con la problemática de las investigadoras.

¿Conoces el famoso MIT?

Sí, el mejor centro de investigación del mundo. ¿Te gustaría trabajar allí? Cuando yo investigaba, el MIT era El Dorado de los científicos, el paraíso terrenal de la ciencia que todos teníamos en mente. Te invito a que viajes hasta Cambridge, pases un tiempo con uno de sus trabajadores y veas su día a día desde 200px-MIT_Sealdentro, como hice yo en el año 2013. Te sorprenderán la falta de renovación de algunos edificios y los únicos medios técnicos de los que disponen muchos jóvenes investigadores y algunos senior: un portátil. Como tú. También, por supuesto, conocerás a una comunidad de estudiantes y profesores muy interesante, surgida de promover el hecho de que muchas personas inteligentes y creativas compartan espacio y tiempo. Esto estoy segura de que también
ocurre en tu universidad. Cuando observes el día a día en el MIT comprobarás que muchos estudiantes y trabajadores no nadan en la abundancia y están sometidos a las mismas reglas del juego que en cualquier otra parte del mundo. Algunos de hecho lo utilizan como trampolín para poder encontrar un trabajo en otro lugar. ¿Para qué, si ya trabajan en el centro de mayor prestigio a nivel mundial? Antes de idealizar, viaja hasta tu propio  paraíso terrenal de la ciencia  y conócelo. Después juzga tus circunstancias en base a ese conocimiento y plantéate qué es lo que realmente te separa de ser la nueva Marie Curie. No es la distancia geográfica, sin duda.

Es muy posible que en otros lugares del mundo puedes encontrar mejores condiciones laborales, incluyendo medios técnicos específicos que no están a tu alcance a día de hoy, pero ninguno te garantiza la libertad de la quelaboratorio surgen las verdaderas innovaciones. Recuerda que sigue siendo un trabajo por cuenta ajena. Si escalas lo suficiente, crearás tu reducto de libertad y disfrutarás de ciertos privilegios, pero siempre seguirás sometida a la línea de actuación que marque el centro o la universidad para la que trabajes. Para mí, el único paraíso terrenal de la ciencia se encuentra entre las cuatro paredes de tu propio laboratorio auto gestionado. Como el de Marie y Pierre Curie.

Libertad financiera para conseguir la libertad creativa

Uno de los principales males que aqueja a muchas investigadoras, y también a artistas y otras creativas, es la falta de interés en el dinero. Se fomenta la idea de que la creación, para que sea pura, debe estar desligada de los intereses económicos. Esta es la semilla del tradicional debate Investigación básica vs. Investigación aplicada. Estoy de acuerdo con la idea de que el mercado adultera los caminos de la investigación, pero sin sustento económico, no hay camino. Más allá de eso, sus senderos muchas veces se ven marcados por el deseo de prestigio y la lucha por las plazas docentes, ya que ambos permiten dar continuidad económica a la actividad investigadora.

Si quieres conseguir la libertad creativa, es imprescindible que centres tus esfuerzos en conseguir una fuente de financiaciómakemoneyn lo más estable y duradera posible cuanto antes. En los primeros años de tu vida investigadora debería ser tu prioridad número 1. Aplica tu inteligencia en resolver este problema primero para no tener que vender tu trabajo al mejor postor después. Si tus principales preocupaciones se centran en cómo subsistir con una beca de 300 euros al mes, no habrá mucho espacio en tu mente para cuestiones más elevadas.

En próximos artículos hablaremos de vías de financiación, y no solo de las más tradicionales.

Y tú,  ¿cómo te plantearías tu carrera científica si tuvieses un millón de euros en el banco?

Leave a Reply

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *

<a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <s> <strike> <strong>