La alquimia siempre me ha parecido fascinante: transmutar otros metales en oro. Lejos de la literalidad del concepto, muchos autores han buscado en él un sentido filosófico. Si te interesa a nivel histórico, éste es mi libro de referencia: Alquimia y Mística.

Abriendo el hilo argumental, estudiar la biografía de personas que marcaron la Historia permite extraer conclusiones muy valiosas sobre qué factores les permitieron realizar aportes tan decisivos o convertirse en personas inspiradoras para las generaciones venideras. ¿Cómo consiguieron escribir sus nombres con letras de oro en lugar de grafito, como el resto de los mortales? ¿Cómo fue su proceso alquímico?

La triada dinero-tiempo-talentos

Antes de profundizar en este análisis en los próximos días con ejemplos concretos, primero vamos a definir de manera aislada los elementos que están involucrados: la triada dinero-tiempo-talentos.

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1.-Reflexionando sobre el dinero

El punto más controvertido de la triada. ¿El dinero es bueno o es malo? ¿Nos traerá la felicidad o nos encarcelará en una jaula de oro? No nos ponemos de acuerdo. El dinero genera un torrente de emociones, por eso es importante aislarlo de estas emociones y observar únicamente la cifra objetiva necesaria para alcanzar tus metas. ¿De cuánto dinero hablamos? El suficiente para tu propio estándar. Si nos enfocamos en objetivos vitales, lo mejor es hacer un plan financiero a varios años vista, idealmente, un plan que abarque toda nuestra biografía. Formúlate las siguientes cuestiones:

  • ¿Cuánto dinero llevo ingresado y gastado hasta ahora?
  • ¿Cuánto dinero necesitaré para cumplir con mis metas deseadas durante mi vida económicamente productiva, habitualmente mi vida adulta?
  • ¿Cuánto dinero necesitaré si dejo de generar ingresos, por ejemplo, tras la jubilación?

Las respuestas a estas preguntas deben interpretarse como una referencia, no como un auténtico plan financiero, dado que habrá que hacer cálculos grosso modo como el dinero invertido en educación y primeros años de vida, y otras muy difíciles de estimar como los años  que nos restan. A modo de ejemplo, si uno de mis objetivos vitales es tener un hijo, si mis padres invirtieron 100000€ en mi educación desde niña hasta el fin de mis estudios universitarios, puedo estimar cuánto me costará la de mi hijo en las mismas condiciones (educación pública, por ejemplo). Por supuesto, para hilar fino habría que tener en cuenta múltiples factores como la actualización del dinero pero no es el propósito de este análisis.

Lo importante de esta referencia es que te colocará en un orden de magnitud: ¿necesitas millones de euros para hacer viable tus objetivos?, ¿cientos de miles?, ¿unas decenas de miles? A partir de ahí podrás empezar a tomar decisiones si tu rumbo actual no es el adecuado.

2.-Desgranando el tiempo

Cuando hablamos de tiempo, solemos perdemos en tamaño concepto. El tiempo es nuestro juez y verdugo pero, además, el que nos premia con la sabiduría y el que cura nuestras heridas. Al igual que el dinero, la respuesta emocional que también nos provoca es enorme y no nos deja observarlo con claridad. Frases como “soy demasiado viejo/joven” o “no tengo tiempo para nada” son mucho más emocionales que objetivas. Para poder gestionarlo, es conveniente abordarlo de una manera más concreta.61Vo1-PIEsL._AA1000_

◊ El tiempo absoluto

Es ni más ni menos la cantidad de horas vitales de las que disponemos en un día, una semana, un mes, un año…El tiempo en bruto sin entrar a valorar si lo empleamos bien o mal. Es por tanto un recurso limitado e igual para todos en el corto plazo: todos disponemos de 24 horas al día y 7 días a la semana, sin excepción. Nadie es capaz de disponer de días de 25 horas.

◊ El tiempo relativo

Como en la teoría de Einstein, es la relatividad la que realmente marca la diferencia. La percepción del paso del tiempo es relativa. No tenemos la sensación de que el reloj corra igual en una fiesta que en medio de una maratón, o haciendo nuestra actividad favorita que aquello que más odiamos. Hay minutos eternos y meses que se desvanecen como suspiros. Además, es relativa la utilidad de nuestro tiempo: a veces una hora de trabajo genera miles de euros o un café de media hora crea un lazo tan fuerte que dura toda la vida. Otras, sucede todo lo contrario. También es relativa también la percepción según nuestra edad y momento vital: la misma cuestión puede que no se interprete igual en la adolescencia que en la vejez, o si somos estudiantes o trabajadores.

3.-Las diversas ramas del talento

El talento en singular está tan ramificado como las posibles actividades en las que emplearlo. Por tanto, no hablaremos de talento sino de talentos. Me gusta recordar la Parábola de los Talentos para imaginar que es como un lote de lingotes de oro aplicados a diferentes campos. Cada uno tenemos un conjunto distinto, a veces más numeroso y otras menos, pero la tarea común para todos es multiplicarlo.

Hay talentos muy evidentes, como la fluidez verbal o la capacidad matemática, que además se detectan fácilmente con el sistema educativo predominante en la actualidad. Hay otros más difíciles de medir como el don de gentes o a los que se presta menos atención como la capacidad artesanal.  En el peor de los casos, shophomestakebarshomepage2largealgunos directamente puede que permanezcan enterrados de por vida si nunca nos vemos en las circunstancias de ponerlos a prueba, como tocar un instrumento musical o esculpir. Quizás seas médico cuando podrías ser el mejor mecánico de motos o administrativa cuando podrías diseñar jardines a la altura de los de Versalles. Si especialmente destacabas en inteligencia lógico-matemática, quizás hayas decidido tu profesión en función de la seguridad económica que te reportaría en el futuro y no has explorado otros talentos que podrían reportarte más satisfacción o incluso mayores beneficios monetarios. Es probable que te dijeran que ser mecánico o jardinera no estaba a la altura de tu capacidad intelectual. En el otro polo, si los estudios formales no se adaptaban a tus intereses o manera de aprender, habrás escuchado que tendrás que conformarte con cualquier trabajo porque, al no haber estudiado, no puedes aspirar a más. Sin embargo, la lista de personalidades sin carrera universitaria es extensísima. ¿Cómo puede ser? ¿En qué nos estamos equivocando?

Mi fórmula alquímica

En mi búsqueda personal de la transmutación del plomo en oro, ésta es la fórmula que he definido con los elementos anteriores y que está grabada en mi piedra filosofal:

♦  Conocer mis talentos Generar el suficiente dinero

Invertir bien el tiempo  ♦

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Otro día comentaré qué técnicas utilizo para cada una de las acciones anteriores. ¿No sabes por dónde empezar? Un buen punto de partida es leer sobre la teoría de las inteligencias múltiples de Gardner. Aunque Gardner cuenta con un buen número de obras relacionadas en su haber, lo habitual es empezar por alguna que desarrolle la teoría, como Inteligencias múltiples: la teoría en la práctica. . ¿Ya conoces el tema? Entonces te recomiendo Mentes extraordinarias: cuatro retratos para descubrir nuestra propia excepcionalidad, en el que analiza los casos de cuatro personas con inteligencias muy distintas: Mozart, Freud, Virginia Woolf y Gandhi. Un pequeño tesoo de su biblioteca.